
Buscando ese verde mixtura
tomé mi amarillo oxidado.
Me diste tu azul obstinado
y un toque de lila fortuna.
Volví por rebeldes violetas,
lloré sobre ocres difusos.
Obtuve celestes confusos
y grises cubrieron mis puertas.
Cambié índigos modernos.
Forjé rosas con mis manos.
Amasé brillos dorados
y logré negros eternos.
Proyecto con luz mediante,
níveo fruto en el destierro
el blanco surgió radiante.
Mis sombras, Edén y suelo.
