
Buscando ese verde mixtura
tomé mi amarillo oxidado.
Me diste tu azul obstinado
y un toque de lila fortuna.
Volví por rebeldes violetas,
lloré sobre ocres difusos.
Obtuve celestes confusos
y grises cubrieron mis puertas.
Cambié índigos modernos.
Forjé rosas con mis manos.
Amasé brillos dorados
y logré negros eternos.
Proyecto con luz mediante,
níveo fruto en el destierro
el blanco surgió radiante.
Mis sombras, Edén y suelo.
Querida Gaviota, nos has concedido el privilegio de pasear por tu paleta espiritual, que ya es mucho decir.
ResponderEliminarTú sabes que a mi me gusta la poesía que se entiende en la primer lectura, porque a la otra, te confieso, debo leerla muchas veces para llegar al fondo de su significado.
Me ha encantado ésta entrada ¡¡Poeta!!
Un gran abrazo de "La Bruja Blanca"
SUsana.................
Hola Gaviota...
ResponderEliminarBueno, amiga, has desplegado tu palera arcoiris
y nos regalas pinceladas multicolores de versos
Felicitaciones¡¡¡
Un abrazo
Osvaldo