
Logro oír sus tenues olas
que, por influjo del viento,
me acunan y me transportan
a ese mágico momento
en el que leo tu olvido
y en el que tengo tu aliento.
Me das tu paz; te doy mis letras.
Entrego mis ratos para unir los tiempos.
Respiramos aire puro
sin pensar en lo que hacemos;
Somos el uno del otro.
Nos tenemos a lo lejos…
Si un día remoloneara
el Sol, en un vano intento
por dejarnos sin abrigo
para el alma y para el cuerpo,
has de saber que la noche
se encenderá con mis leños.
Y si se escapan las musas…
O si comienza el invierno…
Habrá un lejano refugio
donde reescribir el cuento.
Le daremos un final
Inesperado e incierto.
Si la lluvia nos bañase
en el otoño del tiempo,
cual bendición de los dioses
ambos la recibiremos.
Que del agua nace la vida,
y de tu alma, mis versos.
que, por influjo del viento,
me acunan y me transportan
a ese mágico momento
en el que leo tu olvido
y en el que tengo tu aliento.
Me das tu paz; te doy mis letras.
Entrego mis ratos para unir los tiempos.
Respiramos aire puro
sin pensar en lo que hacemos;
Somos el uno del otro.
Nos tenemos a lo lejos…
Si un día remoloneara
el Sol, en un vano intento
por dejarnos sin abrigo
para el alma y para el cuerpo,
has de saber que la noche
se encenderá con mis leños.
Y si se escapan las musas…
O si comienza el invierno…
Habrá un lejano refugio
donde reescribir el cuento.
Le daremos un final
Inesperado e incierto.
Si la lluvia nos bañase
en el otoño del tiempo,
cual bendición de los dioses
ambos la recibiremos.
Que del agua nace la vida,
y de tu alma, mis versos.
