
Érase éste un Día que cerró sus ojos
Muriendo de a poco en la tempestad.
Y cantaba, triste, su dulce congoja
Por estar perdiendo a quien amaba más.
El viento alocado gritaba en la nada.
La lluvia, impiadosa, borraba su andar.
Varias nubes grises viajando hacia el norte
Presagiaban todas su oscuro final.
Sombras y más sombras alzaban los brazos
En feroz intento por su voz callar.
Gélidas criaturas ciñeron sus labios,
Mutando el designio a su voluntad.
Pero quiso el sino que un último aliento
Del Día extinguido pudiese escapar.
Respiró profundo, alzó la mirada,
Y en un frágil beso lloró su pesar.
-Fuiste mi imposible- dijo apenas- Una!
Entre tantas luces… Una! En un millón…
Por misericordia, se asomó la Luna
Y con luz piadosa dio la extremaunción.
Muriendo de a poco en la tempestad.
Y cantaba, triste, su dulce congoja
Por estar perdiendo a quien amaba más.
El viento alocado gritaba en la nada.
La lluvia, impiadosa, borraba su andar.
Varias nubes grises viajando hacia el norte
Presagiaban todas su oscuro final.
Sombras y más sombras alzaban los brazos
En feroz intento por su voz callar.
Gélidas criaturas ciñeron sus labios,
Mutando el designio a su voluntad.
Pero quiso el sino que un último aliento
Del Día extinguido pudiese escapar.
Respiró profundo, alzó la mirada,
Y en un frágil beso lloró su pesar.
-Fuiste mi imposible- dijo apenas- Una!
Entre tantas luces… Una! En un millón…
Por misericordia, se asomó la Luna
Y con luz piadosa dio la extremaunción.